Ni una mas

Abrió los ojos, una luz blanca cegadora le hizo cerrarlos de nuevo, intento moverse le dolía todo el cuerpo ¡Enfermera! ¡Ha abierto los ojos! Esa voz… No era posible, era la de su ex. ¿Qué hacia allí, enfermera? El dolor empezó a crecer hasta hacerse insoportable, abrió los ojos y vio a su ex mirándola; sintió su mano agarrando la suya de forma suave ¿Qué había pasado? Su cara reflejaba cariño y tristeza; estaba muy guapo. ¿Pero que había pasado?

Entro una enfermera.

– Uy Eva bienvenida, creíamos que no despertarías.

¿Pero que pasaba, había tenido un accidente?

– No te muevas, ahora viene el doctor.

Enfermera creo que deberían darla un calmante ha hecho gestos de dolor.

Acertó a decir si… en un hilo de voz, la enfermera la sonrió.

– Ahora mismo, pero ya nada de dormir ¿Eh? Que por aquí decían que eras la osa que hibernaba.

Le hizo gracia intento sonreír, pero le dolía demasiado la boca. Miro de nuevo a Raúl.

Tranquila… Con tiempo.

El dolor desapareció al igual que su visión durmiendo de nuevo…

Que guapo y que elegante, le admiraba, solo hacía dos meses que se conocían, pero cada vez que él hablaba la seducía con todos aquellos proyectos y la evolución de los mismos; cuando le decía como sería su próximo lanzamiento artístico… Además se las apañaba para tener un trabajo que le costeaba sus cosas, ninguno tenía casa propia, pero hacían por verse o hablar todos los días. Es posible que esta noche te hable tarde he quedado con una amiga. Él tenía muchas amistades, era normal, aunque había cambiado después de un año, al principio parecía solo tener tiempo para ella, salvo cuando tenía un compromiso, ahora cada vez quedaba más, hablaban y se veían menos. Pero no importaba ella confiaba en él.

¿Porque? Tú no tienes ni idea, eres tonta, es que acaso crees que yo me voy con cualquiera y te voy a dejar; si estoy contigo será por algo ¿no? Son solo amigas, gente que me puede abrir las puertas y ayudar con mis cosas. Gente con talento no como tú.

¿Por qué la había dicho aquello? Solo había preguntado que si quedaban para cenar y porque nunca tenía tiempo para ella últimamente…

¿Porque has mirado así a ese? ¿Qué pasa que ya no te gusto? ¿Estás buscándome sustituto? Yo jamás te he sido infiel ¿Estás pensando en dejarme?

Estaba cambiando demasiado, porque de repente pensaba que le iba a dejar, porque decía que había mirado a alguien, no entiendo porque se comporta así, será el estrés… últimamente se le caen los proyectos que tenía, será eso.

Abrió los ojos, Raúl…

– Si dime Eva…

¿Que me ha pasado?

– Aun estás débil, cuando tengas más fuerzas te lo digo. Por cierto recogí mi abrigo de tu casa, ya no queda nada mío allí. De nuevo se hizo la oscuridad.

¡Zorra! Sintió un puñetazo en su cara, la cabeza empezó a darle vueltas ¡Así que me vas a dejar por otro! Y yo preocupándome por ti… Ayyy perdona, lo siento, es el estrés, espera vamos a la gasolinera y compramos hielo lo siento, te quiero mucho, estarás bien enseguida, si…

Era tonta, no tenía que haberle hablado de su ex, contándole que había llamado para recoger un abrigo que dejó en casa de sus padres.

Me resbalé en la ducha y me di con la cara en el grifo, esa era la excusa del día para su pómulo abultado y rajado… Hacía una temporada que los compañeros la miraban raro pero no la preguntaban nada.

Eva…

– Dime María

¿Estas bien?

– Si claro ya os dije que me caí…

Si, no es eso, hace tiempo te veo como gris, cuando empezaste con tu novio… shhh, lo sé porque alguien os vio y me lo contó, perdona, se te veía genial, pero desde hace 6 meses, se te ve triste, sin ganas, ausente y ahora ese golpe…

– Está todo bien, si es mi novio, es perfecto alguien genial, le admiro y el a mí, tal vez sean las preocupaciones que tiene soy su único apoyo.

Vale Eva, me alegra saber que está todo bien.

María era amiga suya desde que entro en aquella empresa lógico que se preocupase, pero ¿Quien la había dicho lo de su nuevo novio?

Volvió a casa y se tumbó en la cama.

Eva ¿Que te ha pasado en la cara?

– Nada mama ayer me caí en la oficina, un bajón de tensión y contra la taza del váter…

Ay hija ¿Pero estas bien? ¿Que dijo el médico?

– Nada mama que hielo y en dos días bien.

– ¿Raúl…. Y mis padres?

Están fuera me han dicho que cuando estés despierta del todo entraran a verte, ahora está a salvo… ¿A salvo? Se durmió de nuevo…

¡NO! ¿Porque me pegas?

¡Eres idiota, una inútil! ¡No sé cómo te aguanto!

La dio otra patada en el estómago, no sé cómo estoy con alguien tan tonta y mentirosa, así que me querías engañar ¿Eh? ¡Toma!

Un puñetazo impacto en su cara, la casa de sus padres de repente era enorme no lograba llegar a la puerta sintió una mano en su tobillo.

¡A donde vas! Aún no hemos terminado, otro puñetazo la hizo desmallarse sintiendo liquido caliente que resbalaba entre sus labios…

¡Eva! ¡Tú! ¡Raúl llama a la policía! Luz, oscuridad, sirenas…

¡¡¡Salvarme!!!

Tranquila Eva, estas bien.

¡Miró alrededor, sus padres y Raúl la miraban; lo había recordado todo.

– ¿Donde está el? Donde no puede volver a tocarte dijo su padre…

¿Tanto le querías?

– Eso creía… Pero lo que me ha pasado me ha hecho ver lo enferma que estaba, estas heridas son mi cura…

F. J. Bravo 2017

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2 pensamientos en “Ni una mas

    1. Fco. Javier Bravo Autor de la entrada

      Muchas gracias, por tu comentario Míriam, primero porque en este mundo de prisas, nadie para a comentar y segundo por tu comentario respecto al maltrato y por el halago. ¡Gracias!

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