Todo lo supe con una mirada

De ámbar y rosas su cuerpo era,
con la suavidad de la seda,
de la miel su nectar.
Sus andares decían,
como era de femenina,
a cada paso su melena,
mi mirada distraía.
Tenía aquellas sonrisas,
que el alma desprotegían,
y como no, también la mía.
Me bastó una mirada,
para descubrirla,
entre tanta buscona como había.
Eran sus andares, sus lunares,
ese vestido de gasa,
y sus graciosos volares.
Me bastó tenerla cerca,
para que me dejase olerla,
y su perfume, me enloqueciera.
Pero la fatalidad llegaba,
al cruzarse nuestras miradas,
y descubrir que ella,
de mi corazón era dueña.

 

FJBravo 2016

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4 pensamientos en “Todo lo supe con una mirada

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