Carrera Liberty 2015

No soy mucho de hablar de estas cosas, es mi cuarta carrera y la segunda de la que hablo; pero merece que escriba sobre ella, ya que después de un año volvía a ser corredor, y en una carrera que me llamaba desde hacia tiempo.

Lo medite un par de días; como siempre he hecho, la semana antes me probé en la distancia y ví que era capaz de cubrirla, no me importaba el tiempo, solo si mi cuerpo resistiría, tras tanto tiempo en oxidación gradual.

Así que me apunté, tengo que decir que hasta el día de la carrera andaba de los nervios, pensando si lograría acabar, que sensación tendría, como me sentiría… hasta el día de recogida de dorsal andaba para robar panderetas.

Y llegó el día D a la hora H, tras desayunar en silencio pensando y visualizando la carrera, cogí el metro; ni dios, pero ni dios en mi parada, el estomago encogido y repasando si llevaba todo, si iba preparado e intentado relajarme, ya en el vagón y paradas sucesivas hasta Goya, entraban corredores y todos en silencio, me recordaba a mis tiempos de fútbol y ese momento antes de entrar al examen (ya sabéis que momento es ese ).

Todos revisaban dorsales, relojes, móviles, zapatillas… llegamos al fin y… que espectáculo, desde la salida de metro, hasta la linea de salida, por todas las calles de alrededor y el palacio, lleno… lleno no abarrotado, muchísima gente, colorido, equipos de corredores, todos con su camisetas chulas y estallido de colores, fotos de grupos, risas y gente que se encontraba.

Lo mejor, ver a los que va dedicada la carrera, se te encoje el corazón y piensas, y yo, ¿porque corro?, porque me siento bien , porque me viene bien para la salud y mi mayor reto es terminar o mejorar mi tiempo, mientras que ves que ellos es superación, lucha, y demostrarnos que son iguales a nosotros y que pueden hacer lo mismo, emociona…

Poco a poco empieza a formarse mogollón, veo el cartel de 50´ a 60´ pero imposible llegar allí, así que me veo en mas de 60´y tirando para el final, pienso, bueno ritmo lento; el speaker da la salida y empieza a avanzar la marea humana y antes de pasar bajo el arco ya voy trotando, me noto encorsetado y sin poder de verdad coger un ritmo.

A los 100 metros de pasar el arco, empiezo a hacer el Xwing camino de la estrella de la muerte, hasta llegar al túnel, donde mucha gente grita para dar ambiente y mis ojos solo alcanzan a ver gente que sube la cuesta saliendo de el, en cuanto salimos, salto la mediana y voy por un carril como otros corredores, va mas despejado buscando la Puerta de Alcalá, la cual paso en un pis pas y me embalo hacia la Castellana, no se ni que ritmo llevo, oigo a Mery decir 5 algo y pienso muy rápido a este paso muero por el 6, a todo esto Xwing total y ya mas despejado, de hecho veo el globito de 55` a unos 500 metros.

Ya por el lateral la sombra se agradece, paso junto a los que van en handbike y todos les damos ánimos y lo grandes que son, ellos miran como diciendo por mis… que acabo y ¡bien!.

Pasando por Colón, el sol me achicharra como si fuese un vampiro, y ya esquivo corredores de forma natural, el globo de 55′ ya esta pasado.

Vamos acercándonos al agua, dos tragitos e intento hacer de Larry Bird en un contenedor, la botella va a parar a la puerta del edificio, decepción total, la edad no perdona.

Giro la curva mientras veo el Bernabeú  y veo lo que ya me conocía, Concha Espina y su cuesta, la tenia planificada, pasarla lo mas rápido posible para relajar en la bajada por Príncipe Vergara hasta Goya, donde ups se me olvidaba que había otra cuesta.

La cuesta de Concha Espina la pase mejor de lo que creía, y sin embargo la bajada de Príncipe de Vergara no me relajó tanto; a Mery después del km 3 que dijo no se que 45 o algo así, decidí no hacerla caso, a parte que de vez en cuando la oía hablar (como si tuviese vida propia)al final supe que me estaban animando, estaban… bueno. estaba, solo una persona decidió madrugar y seguir mi carrera, la misma que hizo que corriese mi primera carrera  (gracias por estar siempre ahí) 😉

En Príncipe de Vergara, me dí cuenta de que hay un cole así como en plan iglesia muy molón, ya que corro por el centro, hago turismo 🙂 y diviso abajo el puente y la curva para arremeter  Goya y su “cuestecita”; ahí es donde ví al público que animaba, la “cuestecita” en cuestión se hizo un poco mas dura de lo normal, pero claro no contaba con ella hasta que estuve en la trampa.

Ese último km era tremendo, gente apoyándose unos a otros, con gritos de venga que llegamos, dale que puedes, yo veía a la gente sudando, apretando dientes y tirando para arriba como Induraín auténticos, solo recuerdo mi boca seca y el sudor deslizándose por mi cuello, iba solo, viajando con mi mente, acariciando mi regreso de ser corredor, a cubrir 10 km de nuevo, mis segundos 10km oficiales, por una buena causa y una carrera bien montada,

El final, bueno el final, ya no sabia si corría, flotaba, o mis piernas eran ya las únicas dueñas de mi, ni pensaba, solo corría, pasaba gente como si fuesen fantasmas y veía el reloj que marcaba el 50. Ví el globito de 50′, mire al cielo, le dedique mi llegada a alguien muy especial, que se que me observa desde allí y a otra que aun esta aquí igual de especial. Crucé la línea con una mezcla de rabia y satisfacción.

Lo había logrado, había terminado, pare a Mery y seguí las indicaciones para ir a por el avituallamiento, básicamente lo mismo que todos; algunos estaban allí haciéndose fotos con Abel Antón al que salude, pero no soy muy de fotos con gente famosa (famosa de verdad, por lo grandes que son y lo que se han currado).

Así que queda… decir que ha sido una experiencia fantástica, que me siento con ganas de nuevo y que poco a poco seguiremos, para poder correr muchas mas.

Seguramente  me deje caer con alguna de estas crónicas mías supermegafashion, que sinceramente ni yo entiendo, ni se escribir; en esto también soy novato, gracias por vuestra paciencia, a estas alturas ya os dolerán los ojos. 🙂

Gracias por vuestras felicitaciones y sobre todo, muchas gracias a ti, por descubrirme las carreras populares, aconsejarme, apoyarme, animarme, aunque Mery no se explique bien y yo no lograse oírte jajaja, te alegraste, y a pesar de los pesares, sigues animándome y apoyándome cada vez que corro, eso no se paga con dinero. (espero que corramos juntos algún día). 😉

Aunque el tiempo oficial es 50′, como dice mi compi maratoniano, el que entra primero gana, aunque tu lo hagas en menos tiempo, el real fue de 48 (flor de un día, las siguientes serán en mis 50 largos).

Un par de fotiquis para aumentar mi ego y los tiempos para mi ego también jajaja.

Mi entrada a meta por la gran fotografa Isabel roselló de @SPORTLIFE

Mi Endomondo AKA Mery (con la que discuto bastante cuando entreno) 😛

Muchas gracias y saludos megarunners megacracks!!!

PD: Ahora me toca saber porque correo realmente 🙂

Amrith13 2015

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