Sé acabó el cuento

Sé acabaron los cuentos de hadas y princesas,
de héroes y caballeros de los que cantar alabanzas y forjar leyendas.

Atrás quedo la lealtad y la nobleza,
y hoy solo queda lamentar los pocos que quedan.

Ellas han descubierto su poder, ya no son princesas,
ahora son dragones que observan pacientemente a su presa,
para clavarle sus garras, a los que inspiraban leyendas.

Las hadas murieron, cayeron sus alas,
y campan a sus anchas, enamorando;
para humillar a aquellos que antaño intentaban cazarlas.

Y los héroes antaño aclamados, borrachos de poder y protagonismo velado,
muestran sus rancias galas,
miradas de traición, sonrisas falsas,
que el viento se lleve sus palabras, pues ya calentaron su cama.

Caballeros desolados, caídos y desamparados,
pues han descubierto que al rey, siempre le vence la dama.

Y que hacer y por que luchar, si ya no queda grial, ni esperanza,
hoy son bandidos, que no cuidan ni protegen,
asaltan los caminos, da igual quien caiga,
ya sea su padre o su hermana.

Las leyendas son chanzas y las alabanzas son burdas y falsas,
que lealtad y que nobleza, a tu lado estarán mientras triunfas, mientras venzas,
y si cae tu sol, se apaga tu estrella, verás que nadie a tu lado queda.

Y la nobleza se transformó, estaba sobre valorada,
mejor ser golfa, que se tienen mas ganancias.

Y no habléis de santos y profetas,
pues solo quieren aumentar su poder, su fortuna, a base de las vuestras,
vendiendo falsa fe, prometiendo salvación a las podridas almas,
que queráis o no, en el infierno ardan.

Alquimistas que venden humo, a precio de oro,
que todos buscan y compran con el dinero, robando hasta a su hermano,
y si hace falta firman el contrato, vendiendo su alma al diablo.

Y los pocos que quedan, los verás camino del mar, de un río o un lago,
para reflejarse deformados en ese cristal, y ver que esperanza no queda,
dejar caer sus armaduras, sus escudos, su armas y hasta su propia alma,
abrazar la eterna noche, para poder borrar de sus corazones su pena amarga,
y que sus nombres no sean recordados, dentro de la decrepita sociedad convertida en manada.

Amrith 2014

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2 pensamientos en “Sé acabó el cuento

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